« Peut-on illuminer un ciel bourbeux et noir ? »
Charles Baudelaire
L'Irréparable
¿Dónde estarán tus huesos y tu sangre? ¿En qué basureros se podrirá tu corazón extirpado? Devuélveme el sagrado excremento que el retrete se llevó, y déjame nadar en mi semen y mi miseria.
¿Dónde te escondes, mujer de la calle? ¿De qué ojos proteges tu cartera y tus pantis?
Todo en mí te causará lástima –mi cuerpo enclenque, lampiño e indefenso, mi rostro escarpado y mi pene demasiado pequeño– y saberlo me dará rabia y te golpearé y te gustará y haremos el odio –no el amor– como dos fieras.
Te buscaré en todos los agujeros hasta encontrar tu agujero. Te hallaré en los callejones subterráneos de la ciudad del pecado, escuálida y con un chancro fétido que te aleje de los hombres. Cortaré tu rostro con mi navaja vengadora y, contra tu voluntad, te volveré a hacer mía y de nadie.Besaré tus pezones públicos otra vez y vomitaré sobre tu rostro, mujer santa. Déjame poseerte en un charco de orina, que sobre nuestros cuerpos desnudos se caguen los pájaros y se meen los gatos.
Te conocí y te perdí en una fracción de segundo, en lo que duré en el acto amatorio. En ese instante nos acabamos, y solo quedaron nuestras sombras.
Tu rostro no es real, como todo en ti. Te pediría que vuelvas a casa si alguna vez hubieras venido. Pero sabes que me llevo bien con mi soledad. Te necesito para vivir, pero no quiero hacerlo.
No quiero tu rostro siempre maquillado, tu olor a perfume barato, tu cuerpo manoseado que se sobaba contra el mío como una perra. No quiero los besos de tu boca mamona, ni tus manos con su experiencia de millones. Déjame sólo regocijarme en tu recuerdo, mojar mis sábanas blancas como dice la canción.
¿Por qué huiste? ¿Qué partiste a buscar? A diferencia de ti, yo siempre despertaré, me decías.
Y despertarás por última vez en ese submundo, porque te rebanaré el pescuezo como a un pan, y beberé tu sangre, tus orines y tu mierda, y le haré el amor –sí, el amor– a ese cuerpo inerte como nunca lo he hecho: como un hombre.
Por eso no quiero que vuelvas, porque ya está en el destino encontrarte y matarte bajo la ciudad del pecado... y ser un fratricida.



1 comentarios:
Mojar mis sábanas blancas como dice la canción.
Mejore cita imposible.
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